Cómo comer las semillas de girasol.


Las semillas de girasol son muy versátiles en la cocina. Se pueden usar para ensaladas pero también arroces, platos a base de verduras o sopas.

Son excelentes para usar en la preparación casera de pan u otros productos de panadería, como galletas saladas o palitos de pan caseros. También se pueden asar simplemente para un tentempié saludable o para el desayuno, tanto para adultos como para niños.

Si no son saladas, se pueden usar para añadir a una ensalada de frutas o para decorar un tazón de helado casero.

Semillas de girasol sin cáscara.

Aquí tienes una receta para tomar las semillas de girasol sin cascara.

Mezcla las semillas de girasol descascaradas de forma natural (preferiblemente tostadas) con diferentes cereales típicos del desayuno y añádelos a la leche. O también puedes molerlas para obtener un polvo que se puede añadir a la miel, dando como resultado una crema energética y rica para untar sobre el pan.

Semillas de girasol tostadas.

Para su uso, las semillas de girasol sin cáscara deben tostarse. ¿Cómo se pueden tostar? Muy simple.

Pon una sartén antiadherente al fuego, caliéntala y añade un puñado de semillas de girasol. ¡Atención! Todas las semillas de girasol deben entrar en contacto con la sartén.

Bajar el fuego al mínimo y tostar durante un par de minutos, “pelando” una vez, después de los primeros sesenta segundos. En la práctica, para tostar las semillas hay que “cocinarlas” en una sartén antiadherente durante 2 minutos “volteándolas” a mitad de la cocción.